Si es gratis… ¡Nos apuntamos!

Porque aunque estemos viviendo en Escocia, seguimos siendo españoles… 😛

Ir a un partido de rugby es una de las experiencias que hay vivir si estás viviendo en Escocia.

Aquí es el deporte nacional, y algo que nos ha llamado mucho la atención es que nos contaron el otro día, que en los colegios “de pago”, animan a los niños a que jueguen al rugby antes que al fútbol, puesto que éste último está considerado como el deporte de “la clase baja”… Eso sí, no veáis que tortazos se metían los jugadores, y que grupito de gente teníamos sentado delante… Pero todo por partes.

El fin de semana empezó como siempre, en casa de Adam, jugando con Emily al escondite (lo ha descubierto hace poco, y no se cansa nunca). Y Adam nos dejó toda la equipación que necesitábamos para ir a ver un Escocia-Australia al estadio de Murrayfield (un polo del equipo y una bandera escocesa). Así que al día siguiente, en cuanto Borja llegó de trabajar, nos pusimos la equipación y nos fuimos al campo.

Murrayfield

La verdad es que hacía mucho menos frío del que esperábamos, y tampoco estábamos tan mal situados para lo baratas que nos habían costado las entradas (como buenos españoles, usamos nuestros carnets de la universidad, a la cual ninguno de los que estamos aquí va ya desde hace años, para conseguir precio especial… Typical Spanish). Lo malo (aunque también fue bastante entretenido), fue que dos filas más abajo de la nuestra, había un grupito de chavales bastante “chonis” (y muuuuuy borrachos) que no dejaban de armar follón… De hecho estuvieron, entre otras cosas, fumando (está prohibido) y tirando las colillas a las filas de más abajo, a uno le rompieron el calzoncillo y tiraron un trozo a las filas delanteras, cuando pasaban chicas cerca gritaban cosas como “tiiiiiitttts”… Pero lo mejor (o peor??) fue que en un momento determinado, dos de ellos, empezaron a darse besos… Y no sabemos muy bien cómo, esos dos acabaron al rato a puñetazos.

Murrayfield

Después del partido había bastante ambiente: montaron carpas con conciertos, bares en los alrededores del estadio… Vamos, que a pesar de que a Escocia le habían metido una buena paliza los “wallabies”, todos parecían muy contentos.

Al día siguiente nos fuimos de paseo por la mañana siguiendo el camino del río que hay cerca de nuestra casa, y acabamos llegando a una parte de Edimburgo en la que nunca antes habíamos estado, pero que nos gustó mucho. Allí descubrimos el museo de arte moderno de la ciudad y un cementerio muy curioso, el “Dean Cemetery”, que destaca porque hay una tumba con forma de pirámide y otra que tiene una estatua de un león.

MoMA

Esa misma tarde había un evento especial en la ciudad por el encendido de las luces de navidad. Habíamos quedado todos para ir a verlo, pues hacían conciertos, abrían los mercados de navidad etc. Pero justo vinieron Felipe y Silvia de visita, y nos fuimos a comer con ellos ¡La verdad es que fue una comida muy agradable! Y nos llevaron al Dome, que es un sitio muy bonito (es uno de los restaurantes más populares de la ciudad) y ya estaba decoradísimo de navidad (de hecho la gente entra a hacer fotos al interior del restaurante).

The Dome

La semana siguiente (sí, llevamos un poco de retraso) fue acción de gracias, y como nuestra profe de inglés es americana, nos invitó a una fiesta que había preparado. En principio iba a ser una fiesta de unos amigos y poco más, pero al final acabamos siendo 90 personas (la cena la celebraban en una iglesia, y al final muchas personas de las que van a la iglesia regularmente se apuntaron). No faltó nada: había pavo, puré de patata, coles de Bruselas… Y todo casero (de hecho Grace, nuestra profe, había cocinado gran parte de lo que había allí). El postre también fue una pasada, había muchísimos tipos de tartas, helados, puddings… ¡Como veis nos estamos alimentando bien!

Acción de gracias

Después de cenar había que dar las gracias (por lo visto es tradición) pero la verdad es que nuestra mesa se hizo un poco la “despistada” y allí no dio las gracias nadie. Aunque luego había que cantar un villancico  y de eso sí que no nos libramos.

Acción de Gracias

El fin de semana pasado, se celebraba St. Andrews, que es el patrón de Escocia. Lo mejor es que se puede entrar gratis a todos los monumentos, por lo que tuvimos un fin de semana de turismo a tope. Eso sí, Borja trabajó el sábado, así que ese día se perdió la mitad de las visitas. Por la mañana el sábado, visitamos el castillo de Craigmillar, que es un castillo que está dentro de la ciudad y uno de los castillos medievales mejor conservados de Escocia. A este castillo se puede llegar andando (y de hecho Tami y Fer se fueron dando un paseo) pero se tarda una hora y media aproximadamente desde nuestra casa.

Craigmillar Castle

La segunda visita del día fue a Linlithgow Palace, que ahí sí que hay que ir en coche porque está un poco más lejos. El pueblo donde está el palacio es muy mono, y hay un lago en los jardines. Tiene que ser un sitio muy bonito para ver en verano, porque cuando llegamos ya estaba atardeciendo (ya estamos en esa época del año en la que a las 3 y media de la tarde ya es de noche…).

Linlithgow

Pero sin duda lo mejor del día fue el Ceilidh de por la noche (hacía mucho que no íbamos a uno). Para la mayoría era la primera vez que iban a uno, pero aún se defendieron muy bien con los pasos de baile. Lo mejor de este Ceilidh, en comparación con otros que habíamos estado, es que en este había comida en el descanso, (incluía tartas caseras). Allí estuvimos una vez más con Grace (nuestra profe) y su marido Gordon, que por casualidad los dos tienen la misma edad que nosotros.

IMG_3766

En el Ceilidh descubrimos una vez más que efectivamente hay gente que no lleva nada debajo del kilt… Lo que pasa es que lo descubrimos en el peor momento, cuando todo el mundo estaba callado, y sólo nosotros nos reíamos ¡Pero es que se veía todo!

Al día siguiente fuimos a Stirling, que era ya la última visita de nuestro “planning”, y ahí visitamos el Castillo de Stirling y el monumento a William Wallace ¡Fue muy divertido! Y muy bonito, aunque como buenos españoles, lo que más nos gustó era poder entrar gratis a todos los sitios.

Castillo de Stirling

Lo mejor de todo, es que lleva varios días sin llover (increíble, ¿Verdad?) y además hasta sale el sol, con lo cual hemos podido hacer las excursiones sin paraguas y sin demasiado frío. De momento no parece que vaya a nevar, aunque de vez en cuando sale algún copillo de nieve en la previsión, pero nunca llegan… ¡Esperemos que no caiga una nevada antes de irnos a Madrid en navidad! Que por cierto… ¡Ya ha empezado la cuenta atrás! 🙂

Stirling

Un comentario Agrega el tuyo

  1. Jaime dice:

    El rugby es deporte de caballeros..por eso el futbol es de clase baja jejejeje

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