Navidades en Primavera… (Perdón)

Antes de que empecéis a leer el post que rompe nuestro silencio de meses en el blog, queremos decir que empezamos a escribir éste post en diciembre, con lo cual “la semana pasada” hace referencia a la primera semana de diciembre (sí, deberíamos ponernos las pilas…) Pero han pasado tantas cosas últimamente que apenas hemos tenido tiempo para escribir. Sentimos que os tengáis que enterar de cómo fueron nuestras Navidades, ya bien entrada la primavera.

Navidad en Edimburgo

La semana pasada empezó con un musical: Eva, la compi de ofi de Tami, invitó a Tami a ver un musical de Navidad como regalo de cumpleaños, y fue muy bonito. ¡Al final de la obra nevaba dentro del teatro! Lo mejor de todo es que el musical te pone de muy buen humor, y te activa el “chip de la navidad”.

Durante el fin de semana (de hecho, el primer fin de semana de verdad para Borja desde hacía ya un mes y medio) nos fuimos de “excursión” a Londres.

Carnaby Xmas

La verdad es que ya teníamos ganas de poder hacer algo así, pues últimamente los fines de semana nos veíamos para cenar y para dormir (y entre semana lo mismo) porque Borja trabajó prácticamente todos. Lo malo de no tener vida entre semana (salimos de viaje un jueves) es que teníamos mentalidad de fin de semana, con lo cual, a la hora de ir al aeropuerto, pensamos que no habría nada de tráfico porque es lo que suele ocurrir los fines de semana pero… ¡De camino al aeropuerto nos pilló toda la hora de salir de trabajar! Con lo cual, nos tiramos en el coche más de lo normal (de hecho, tardamos el triple del tiempo habitual en llegar al aeropuerto)… ¡Imaginad que estrés en el coche! Dábamos por hecho que íbamos a perder el avión (como no facturábamos ni nada, salimos un poco justos de tiempo la verdad), así que en el atasco, íbamos mirando las opciones de vuelos que teníamos ese día, y cuánto nos iban a costar…

atasco

Pero como la suerte es caprichosa, esta vez estaba de nuestro lado: Más de una hora de retraso en nuestro vuelo por una ciclogénesis explosiva que azotaba Reino Unido. Conclusión: después de todo el estrés y de buscar “atajos” para evitar el atasco, nos tocó esperar un buen rato en el aeropuerto. Eso sí, llegamos a Londres tardísimo, y a casa de nuestros amigos todavía más.

En Londres nos alojábamos en casa de Blanca y de Iván, que tienen un piso muy bonito en es distrito de Camden.

¿Sabéis eso que dicen de la gente de pueblo cuándo va  a una gran ciudad? Bien, pues así nos sentimos… Borja lo describió como “provincianos en la capital”. Todo era grande, había millones de tiendas (las tiendas de Edimburgo se quedan un poco escasas) y además, nuestra intención principal del viaje a Londres era para ver un musical, con lo cual cumplíamos todos los requisitos (y a mucha honra).

Musical de Matilda

Lo bueno de ese viaje, es que todo estaba listo para la navidad, y fue una visita a Londres diferente a las que habíamos hecho anteriormente. Claro, que por el tema de la Navidad, también estaba todo hasta arriba (sobre todo las zonas comerciales), y en ocasiones caminar por las calles se convertía en una auténtica odisea… Era realmente un “atasco de peatones”, hasta el punto de tener que esperar turnos para cruzar un paso de cebra, un horror.

En Londres a parte de estar con Iván y Blanca (que nos han prometido una visita de “vuelta”) vimos a Tave y a Silvia. Lo “bueno” de que tantos españoles estemos por el mundo es que al final vayas donde vayas, hay amigos exiliados… Incluso ves gente que hacía mucho tiempo que no veías ni en España.

Puente del Milenio

Blanca e Iván, que están hechos todo unos expertos de la vida culinaria de Londres, nos llevaron a un montón de sitios ricos para comer: Desde unos baños públicos re-convertidos en cafetería, hasta un mercado al más estilo “Mercado San Miguel” de Madrid, pasando por el mejor sitio de comida India de Londres… Vamos, todo el día comiendo (y eso que antes de Navidades se supone que hay que hacer dieta para “compensar”). Pero sin duda todo estaba riquísimo.

Desayuno en el baño

De vuelta a casa sólo podíamos pensar en las Navidades, y en las dos semanas que nos quedaban por delante en España con la familia y los turrones. Además Edimburgo estaba especialmente bonito, desde luego nada que ver con la decoración del año anterior, que dejaba mucho que desear.

El último viernes antes de volver a casa por Navidad, hicimos en nuestra casa una cena “española” en la que nos reunimos todos para despedirnos antes de vacaciones. Esa noche fue un caos, porque a parte de tener la cena y de que en nuestro mini-salón íbamos a estar 10 personas, Adam y Sarah nos pidieron que nos quedásemos esa noche con Emily… Fue un caos: íbamos a llevar a Emily a la noria, pero la cerraron por el viento y el mal tiempo.

Con Emily

Llegamos a casa empapádados e intentamos que Emily se fuese a dormir pronto para que estuviese dormida durante la cena pero fue imposible… Pero bueno, la verdad es que al final fue todo bien, y una buena forma de despedirnos de nuestro grupillo español hasta después de las fiestas, y aunque en ese momento todavía no lo sabíamos, también iba a ser una cena de despedida de nuestra casa…

Pero eso os lo contaremos en nuestro próximo post 🙂 que prometemos que será dentro de muy, muy poco.

Feliz semana a todos 🙂

 

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