Escalando por Escalante -TBT

Uno de los parques naturales que visitamos durante nuestro viaje a Estados Unidos en 2016 (ha llovido mucho desde entonces) fue el de Escalante, en Utah. Este parque, que en realidad fue nombrado monumento nacional en 1996, está compuesto de tres regiones principales: la gran escalera (Grand Staircase), la Meseta Kaiparowits, y los cañones del Escalante (Canyons of the Escalante), todos están protegidos por el gobierno de USA y son todos espectaculares.

Escalante

Había varias caminatas que queríamos hacer allí, aunque sin duda la más grande era de de Coyote Gulch. Borja había encontrado esa ruta investigando las mejores zonas para visitar del parque, y desde luego todas las fotos y comentarios que encontramos eran buenísimos. Lo que no sabíamos es que iba a ser una de las caminatas más largas y peligrosas que hicimos en todo el viaje… (Bueno a lo mejor Borja sí lo sabía decidió no compartir esa información).

Escalante

Pero empecemos desde el principio. El día de antes de hacer el hike, pasamos por el centro de visitantes para informarnos sobre el estado de las rutas y del tiempo meteorológico (pues es una zona de riadas espontáneas) para asegurarnos que no corríamos peligro. En el centro nos dijeron que la ruta de Coyote Gulch era difícil hacerla en un día, y nos recomendaron acampar allí por la noche, pero dijimos que no, que la íbamos a hacer en un día… El hombre puso una cara rara pero no nos dijo nada. Lo que sí nos dijo era que esa tarde se esperaba lluvia y tormenta, y que si había tormenta que no hiciéramos ninguna ruta de andar porque nos podía caer un rayo… (Por lo que tuvimos que cancelar la ruta de esa tarde).

Escalante

Esa noche nos quedamos en una casa de Air Bnb, donde la chica nos dijo otra vez que la ruta de Coyote Gulch se podía hacer en un día pero que era mejor hacerla en dos días, pero puesto que la idea de acampar allí no nos hacía mucha gracia (bueno, a Borja sí, pero a mí me daba un poco más de respeto) esa opción estaba descartada. Lo que sí nos dijo es que veríamos serpientes seguro (yuhuuuu…) y nos dio algunos consejos sobre cómo ahuyentar a los pumas.

Sunrise in Escalante

A la mañana siguiente salimos prontísimo de casa para llegar a primera hora a la ruta. Vimos amanecer por el camino y tras algo más de hora y media por caminos de sin asfaltar, llegamos al “parking” en el que comenzaríamos el sendero y donde esperábamos encontrar a varios grupos preparándose para hacer la ruta. Había un coche. Uno. Y a juzgar por el registro (siempre que se hacen rutas en ese parque tienes que registrarte en un papel por si pasa algo y poner quién es tu contacto de emergencia) las últimas personas habían empezado la ruta el día anterior. Por lo que era muy poco probable que nos encontrásemos con alguien.

Escalante

Había un “parking” más cercano al comienzo de la ruta, pero solo era accesible para vehículos 4×4, y nuestro coche estaba muy lejos de ser un 4×4, por lo que tuvimos que hacer dos millas extras de camino andando por el desierto. Por suerte o por desgracia la mañana salió con nubes negras y nos fueron tapando el sol. Aunque también amenazaban lluvia en el horizonte, donde se encontraban todas las montañas que vierten agua hacia los cañones…

Escalante - Coyote Gulch trail

Tras andar algo más de hora y cuarto, llegamos al inicio oficial de la ruta, que por cierto, si no lo hemos dicho antes, era un cañón bastante profundo por donde pasa el río Escalante. Para llegar hasta el río hay que bajar  por el “crack in the wall“, que es literalmente una grieta en una pared de piedra. Tras comprobar que la grieta estaba libre de serpientes e inspeccionar el terreno, bajamos las mochilas por el precipicio con una cuerda. Hay zonas de la grieta que son tan estrechas que es imposible pasar con mochila. En realidad esta parte no daba tanto miedo como parece, y pudimos pasar la grieta sin problema.

Escalante - Coyote Gulch trail

La grieta te lleva a una gran duna que baja hasta el río. Bajar la duna se hizo pesado, así que no me quiero imaginar cómo tiene que ser subirla… Por suerte el camino prometía ser bastante llano, pues íbamos a andar por el cauce de un río.

Escalante - Coyote Gulch trail

Al llegar abajo nos quitamos las botas y nos pusimos los escarpines para adentrarnos en el agua.  No estaba tan fría como creíamos y además cubría poquísimo y el fondo era de arena fina, lo que hacía andar bastante agradable, aunque muchas veces había que caminar por fuera del cauce, pues había pozas y nos habíamos enterado de que podía haber arenas movedizas. Como os podéis imaginar todo esto sumado a las serpientes, las riadas etc. daba muchísima “tranquilidad”, sobre todo teniendo en cuenta que no había nadie alrededor, no teníamos cobertura en el móvil y que estábamos lejísimos del pueblo más cercano.

Escalante - Coyote Gulch trail

Borja, que se suponía que debía ser el que mantuviese la calma por los dos, iba bastante alerta, especialmente después de llevarse por delante una tela de araña con araña incluida, que por cierto aterrizó en su pierna. Además no una araña cualquiera, sino una araña que cubría toda su rodilla y era (más o menos) así:

Araña

(La imagen está sacada de internet, porque como entenderéis no teníamos ninguna intención de ponernos a molestar a esa araña haciéndole una foto). No sabemos si era venenosa o no, pero desde luego los colores no son los más tranquilizantes del mundo…

A medida que avanzábamos el cañón se iba volviendo más espectacular, la verdad es que era muy bonito, se respiraba una tranquilidad increíble, solo interrumpida por el ruido del río y algún que otro pájaro.

Escalante - Coyote Gulch trail

También había cascadas, algo que Borja olvidó-evitó mencionar antes de entrar, ya que para pasarlas había que escalar por ellas. No eran especialmente altas, pero con calzado y rocas mojadas, además de mi ineptitud para la escalada, no hacían el recorrido fácil… Por suerte las pasamos todas sin problemas.

Escalante - Coyote Gulch trail

Durante el camino se pasaba también por un par de zonas de interés (arcos de piedra y cañones) antes de llegar al la principal razón que nos había llevado a hacer esa ruta: el Jacob Hamlin Arch.

Escalante - Coyote Gulch trail

El camino hay que reconocer que ahora visto desde fuera del cañón, era muy tranquilo y agradable, con rincones verdaderamente espectaculares. Además está todo “salvaje”, no hay intervención del hombre en ningún lado y tan sólo nos cruzamos con un grupo de excursionistas que iban en dirección contraria.

Tras andar algo más de 4 horas por el cauce del río, recorriendo todos sus meandros, vigilando que no hubiese cambios en el cauce que anunciasen una riada, por fin llegamos al arco (donde por cierto había alguien acampado). El arco es espectacular. En las fotos no se aprecia lo verdaderamente grande que es, ni el silencio que había, ni el color rojizo de la tierra… Ni el alivio de haber llegado al final del camino sanos y salvos.

Escalante - Coyote Gulch trail

Aunque bueno, final-final no era. Aún teníamos que salir del cañón… Para eso había 3 opciones: deshacer el camino, salir por una zona que se llama “Hurricane Wash” a varias millas de distancia más adelante o trepar por una pared de 30 metros. Y sí, Borji había elegido la pared de 30 metros, el camino más corto entre el coche y nuestra localización.

Escalante - Coyote Gulch trail

Desde abajo no parecía tanto, pero cuando estás en mitad de la pared hay momentos que daban un poco de respeto… Yo por supuesto entré en pánico a mitad de pared porque me quedé bloqueada ya que no tenía donde agarrarme para seguir subiendo. Borja por suerte, mantuvo la cabeza fría y fue abriendo camino y tirándome una cuerda para que yo subiese detrás. No penséis que la cuerda era una cuerda de escalada ni nada por el estilo, era una cuerda súper cutre de nylon que Borja había “sustraído” de su trabajo un par de días antes de  nuestro vuelo. Vamos, 0% seguridad, 100% eficacia.

Subiendo la pared, tuve varios momentos más de “yo me quedo aquí que ya vendrá alguien a buscarme“, de llorar y acabamos con varios raspones en las rodillas y en las manos. Pero conseguimos llegar arriba, y os aseguro que fue el mejor momento del día. El alivio fue indescriptible.

Aún así, nos quedaba casi hora y media de camino por el desierto con las reservas de agua un poco justas y un sol de justicia, pero llegamos al coche sanos y salvos. Con la tensión no habíamos comido nada, así que nada más llegar al coche sacamos de la mochila nuestros bocadillos y nos dimos un festín de pan con mermelada y mantequilla de cacahuete (muy poco sano pero muy energético).

En el “aparcamiento” nos encontramos con un grupo de excursionistas cuyo coche se había  quedado atrapado en el tramo de camino que nosotros hicimos andando y estaban esperando a una grúa (así que si hacéis esta ruta alguna vez, es mejor caminar hora y media por el desierto que esperar a una grúa dos horas en el desierto).

Escalante - Coyote Gulch trail

En total nos hicimos la ruta en algo menos de 8 horas. La ruta tiene un total de 11.5 millas (unos 18 km y medio) y está catalogada como “extenuante”, pero cada gota de sudor mereció la pena :).  Como habíamos empezado pronto, tuvimos tiempo para hacer dos rutas de andar, aunque bastante más cortas que la primera.

Escalante - Devils garden

Una de las rutas era para ver huellas de dinosaurios. Era una ruta muy cortita pero muy curiosa, ¡estuvimos andando por el mismo sitio que lo habían hecho dinosaurios hace miles de años! La zona debía ser un lago y sus huellas se quedaron marcadas en el lodo, que hoy está petrificado.

Escalante - Dino prints

La última ruta del día fue la de “Devil’s garden” una zona con formaciones rocosas muy características, que con la luz del atardecer se ponen muy bonitas. Es muy recomendable y no se tarda más de una hora en recorrer la zona. Borja se topó de frente con una tarántula, pero ya estaba curado de espanto con la araña que había visto por la mañana…

Escalante - Devils Garden

Esa noche dormimos como dos troncos, en una cabaña de madera en medio de la montaña. Al día siguiente nos despertamos pronto de nuevo para hacer la ruta que tuvimos que cancelar por la tormenta un par de días antes: el Lower Calf Creek Falls.

Esta caminata comparada con la del día anterior fue pan comido, aunque hacía un poco más de calor… Por suerte al final del camino había una bonita catarata en la que te podías bañar para refrescarte, y así se hizo.  🙂

Escalante - Lower Creek falls

Fue el broche perfecto para nuestra última caminata por el parque de Escalante, antes de poner rumbo a Capitol Reef.

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