North Coast 500 vol.II

Una de las paradas obligatorias cuando haces la NC500 en Escocia, es la Bahía de Sandwood.

Esta bahía alberga la que ha sido catalogada como “la playa más bonita de Reino Unido”. Tiene más de dos kilómetros de largo y está flanqueada en sus extremos por dos imponentes acantilados. La playa es de arena fina y está rodeada de dunas donde las ovejas campan a sus anchas.

Sandwood

Aunque no creáis que esta playa es tan idílica como suena… Se rumorea que Sandwood Bay está ocupada por varios fantasmas (aunque nosotros no tuvimos la suerte de encontrar a ninguno) siendo el más conocido un pirata con barba que asegura que la playa es suya a los visitantes que se topan con él…  Todas las leyendas de fantasmas vienen a raíz del hecho de que ésta bahía ha sido testigo de varios naufragios que acabaron en tragedia, ya que no hubo un faro en la zona para guiar a los barcos hasta el año 1828. Otra leyenda cuenta que la playa esconde numerosos restos de barcos vikingos y que enterrado en la arena hay un tesoro de un galeón español (que desgraciadamente tampoco encontramos). También hay historias que cuentan que hay caballos salvajes fantasmas, pero lo único que vimos fueron ovejas (muchas ovejas) y una cría de delfín muerta varada en la playa (pobrecita 😦 ).

Sandwood Bay

Para llegar a la playa hay que caminar algo más de 6 kilómetros, aunque el camino es muy llano y muy fácil de hacer. Lo más difícil fue subir las dunas de la playa a la vuelta, porque decidimos seguir el curso de un río y las dunas cada vez eran más grandes y el cauce más estrecho. Pero vamos, nada imposible o peligroso de hacer. Uno de los principales atractivos de la playa, además de su belleza y el hecho de que prácticamente tienes la playa para ti solo, es el  Stack of Am Buachaille, una formación rocosa de 65 metros de altura que se encuentra en el extremo sur de la playa. Es muy bonito y por lo visto un sitio estupendo para escalar, pero tuvimos que conformarnos con verlo en la distancia, pues llegar hasta él requiere andar por una ruta catalogada como “muy peligrosa” y nadar unos 30 metros en las gélidas aguas del Mar del Norte (cuando esta la marea baja). No gracias.

Sandwood Bay

De vuelta al coche, sin abrigos y remangados (el poco-conocido sol escocés nos acompañó ese día a todas partes) coincidimos con un pastor y su perro, que llevaban “de paseo” a sus ovejas. El hombre nos dirigió algunas palabras, pero la verdad es que entendimos más bien poco… Tenemos la teoría de que estaba hablando en gaélico y que además, cuando se dirigía al perro, lo hacía con onomatopeyas, porque a estas alturas no podemos ser tan, tan malos con el acento escocés 🙂 (o a lo mejor sí…)

Sheep

Tras reponer energías en el coche comiendo todo tipo de chuches, nos pusimos en marcha a la que iba a ser nuestra segunda gran caminata del día: la catarata de Eas a’ Chual Aluinn, que alberga el título de ser la más alta de Reino Unido. Sin embargo nunca encontramos el comienzo del camino para llegar ahí… además se nos empezaba a echar la tarde encima, y el camino para llegar a la caída de agua es de más de 10 kilómetros y tiene fama de ser bastante complicado, así que desgraciadamente tuvimos que dejarlo para la próxima. Por el camino vimos lugares espectaculares en los que por supuesto paramos a hacer fotos mientras nos dirigíamos al pueblo donde nos quedaríamos esa noche: Lochinver.

NC 500

Tras merendar (en este viaje comimos como auténticos cerditos) decidimos ir a ver el atardecer en una playa cercana – Achmelvich Bay – que tenía fama de ser muy bonita. No defraudó. El agua era transparente como el cristal, se veía el fondo perfectamente. Además el camino que lleva hasta esa playa es digno de disfrutar (y de conducir con mil ojos). Fue el cierre perfecto para un día 10.

Lo más increíble al llegar a la playa fue descubrir que había gente bañándose. Fue muy gracioso ver el contraste entre dos personas que estaban sentadas en la playa cubiertas hasta las cejas con sus abrigos de plumas y las otras dos personas que estaban en el agua… Hay que decir a favor de esas personas (antes de que alguien piense que estaban locas), que  ambas llevaban puesto un neopreno. Los que estaban locos de verdad, fueron los 3 (2 chicas y un chico) que se metieron al agua en bañador  después de ver el atardecer. A juzgar por el tiempo que consiguieron estar dentro del agua (y por los gritos que pegaban) no fue un baño muy placentero.

Atardecer en Achmelvich Bay

El atardecer fue muy bonito, no había ni una sola nube, las vistas eran increíbles y había un par de focas (que bautizamos como Elsa y Jack) nadando en el agua. Si no fuera por el grado de temperatura que hacía, cualquiera podría haber pensado que estábamos en Hawaii. Por eso, despertarnos así a la mañana siguiente fue un shock:

NC 500

Welcome to Scotland! 🙂 Lo que cuando nos levantamos eran unos “copitos” diminutos cuando, se convirtió pronto en una tormenta de nieve que por poco nos deja aislados (más que nada porque nuestro coche es de tracción trasera y no podía subir cuestas con nieve). Por suerte salimos en el momento justo y aunque tuvimos que ir conduciendo a 10 por hora, conseguimos escapar de la tormenta.

NC 500

Lo malo fue que tuvimos que cambiar todos los planes de ese día, y dos de las excursiones que nos gustaría haber hecho (Stac PollaidFalls of Kirkaig) tuvieron que ser pospuestas hasta nuestro próximo viaje al norte. Por el camino encontramos nieve, hielo, lluvia, viento… De hecho llegamos a pensar que no íbamos a poder hacer ninguna excursión ese día… Pero como el tiempo escocés es totalmente impredecible, pasadas unas horas, el cielo se abrió, salió el sol y se quedó una tarde estupenda perfecta para pasear. Así que eso hicimos.

NC 500

Nuestra primera parada fue en Corrieshalloch Gorge National Nature Reserve (donde no teníamos pensado parar, si no hubiese sido por la nieve). Este paseo que es muy fácil y apenas son dos kilómetros de distancia, te lleva a las impresionantes Falls of Measach que caen sobre una garganta de más de 60 metros de profundidad. Es un lugar espectacular. Sobre dicha garganta hay un pequeño puente colgante y un mirador para apreciar el paisaje. Muy, muy recomendable.

Falls of Measach

Después de esta breve parada, hicimos otra excursión improvisada en Loch a Bhraoin. El camino que te lleva hasta el lago es muy fácil y está lleno de minerales (sobre todo moscovita) lo cual hace que el suelo brille como purpurina cuando da el sol. Muy bonito también :).

Loch a Bhraoin

Nuestra siguiente parada fue en las cataratas de Ardessie. Esta caminata se supone que es de únicamente 30 minutos, pero el camino no está marcado (ni siquiera el parking). Nos costó un poco encontrar una zona por la que poder andar sin hundir nuestros pies en barro hasta el tobillo. Cuando por fin encontramos la catarata (o lo que pensábamos que era la catarata) decidimos intentar cruzar el río para bajar por el otro lado (que parecía más fácil) y volver andado por la carretera hasta el coche.

Ardessie Falls

Como en la zona en la que nos encontrábamos cruzar sin acabar con los pies mojados era imposible, decidimos subir río arriba hasta encontrar una zona más fácil. ¡Y menos mal que lo hicimos! porque de lo contrario nos habríamos perdido la verdadera catarata y una excursión muy bonita por las rocas del cauce del río.

Ardessie Falls

Tras cruzar al otro lado del cauce y deshacer el camino por la carretera en menos de 10 minutos, nos pusimos en marcha para ver la que fue nuestra última excursión del día, la catarata de Eas Dubh. Esta excursión es muy fácil (aunque tampoco está marcada), y apenas tardamos una hora (aunque hay que ir con buen calzado porque había bastante barro). La verdad, más espectacular que la catarata en sí, es la bahía que hay donde aparcamos el coche: Gruinard beach. Así que si sólo tenéis tiempo para hacer una de las dos cosas, la playa es sin duda la opción correcta.

Eas Dubh

De camino hacia la casa dónde nos alojábamos esa noche (en un pueblecito llamado Lochcarron), vimos un gran número de paisajes espectaculares. Nuestro favorito fue el que ofrecía el Loch Maree (aunque Borja siempre lo recordará como el sitio donde se le cayó la cámara y lo tiene un poco atravesado). Pero si lleváis vuestras cámaras bien sujetas, es un punto muy bonito.

Loch Maree

Otra de las vistas (y si podéis y os atrevéis, excursiones) es Torridon Hills. Nosotros no tuvimos tiempo para hacer la excursión… Aunque tampoco íbamos muy bien equipados a juzgar por el tamaño de los crampones y piolets que llevaban los excursionistas con los que nos cruzamos. Hicimos una pequeña parada en el parking de las Torridon Hills para hacer una foto de cerca al paisaje, aunque no pudimos bajarnos del coche… ¡Un enorme ciervo campaba a sus anchas por el aparcamiento!

Torridon Hills

Aunque no parecía demasiado molesto por la presencia de las personas, tomamos la precaución de no salir del coche y sobre todo de no molestarle ni acercarnos con el vehículo. ¡Pero fue muy bonito de ver! Tras la anécdota del ciervo por fin llegamos a nuestra cabaña de madera con vistas al Loch Carron.

A la mañana siguiente fuimos a visitar Applecrossun pequeño pueblecito en la costa (y nuestra última parada del viaje). Lo que no sabíamos es que para llegar allí, había que atravesar una escarpada montaña a través de la Bealach na Ba Road. Conducirla no fue fácil, e ir de copiloto tampoco (sobre todo si sois como yo y os mareáis a la mínima). Aunque las vistas merecieron la pena. Eso sí, llegamos a temperaturas bajo cero y vimos montañas y montañas de nieve. Pero las vistas eran espectaculares.

Bealach na Ba Road

Cuando llegamos a Applecross (que por cierto es un pueblecito muy agradable) intentamos ver nutrias (habíamos leído que por la zona era relativamente fácil verlas) aunque no tuvimos suerte. Eso sí, vimos muchísimas focas que nos miraban con curiosidad mientras chapoteaban en el agua, y a un grupo de las famosas vacas peludas escocesas (Heilan’ Coos).

Highland Cows

Aunque nos habría gustado poder hacer la ruta North Coast 500 con un poco más de tiempo, y con un poco menos de nieve, sin duda es un viaje espectacular y un “must” para aquellos que visiten la zona norte de Escocia. Como nos quedamos con ganas de ver muchas cosas y de hacer muchas excursiones, nos hemos comprado una pequeña tienda de campaña que esperamos que nos sirva de acompañante este verano para hacer las caminatas que la nieve no nos permitió. 🙂

NC 500

Para ver la primera parte del viaje, haz click aquí.

 

 

 

 

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