The Unreal Scottish Summer

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Ha ocurrido. No sabemos cómo exactamente, pero ha pasado. Este año, hemos sido testigos de uno de los fenómenos naturales más inusuales que se puede presenciar en Escocia. Este año 2018,  ha habido verano. Y hemos sacado el máximo provecho a cada minuto de sol.Tami and Borja NC 500

Durante tres semanas seguidas, hemos disfrutado de temperaturas de hasta 27 grados, permitiéndonos hacer planes veraniegos de verdad: caminatas por el campo, kayak, picnics en la playa, nadar en un lago o incluso hacer skinny-dipping en el Mar del Norte. Ha sido el mejor verano desde que llegamos aquí hace ya 6 años. Como veis, ya hablamos del verano en pasado, pues la lluvia, el viento y las temperaturas por debajo de los 20 han vuelto a hacer su aparición. Sin embargo los buenos momentos y los recuerdos que hemos acumulado durante esos días, no nos los quita nadie. Nos han llenado de energía para afrontar el resto del verano con una sonrisa y un tono moreno bastante guay :).

Stac Pollaidh

Entre semana resulta un poco más complicado disfrutar de planes bajo el sol ya que el trabajo nos “roba” las principales horas del día… Pero como aquí los días de verano se alargan hasta casi las 11 de la noche, aún trabajando hemos sacado muchísimo provecho a las buenas temperaturas.

Uno de nuestros planes favoritos cuando hace sol es ir a Glencorse Reservoir, un pequeño embalse que hay en el parque natural de Pentland Hills. Este parque queda a tan solo media hora en coche de nuestra casa (dependiendo del tráfico) y a un minuto de casa de nuestro amigo Juan Carlos, por lo que es un plan redondo :). Para llegar a la reservoir hay que caminar unos 10 minutos por el parque natural, hasta llegar a la zona del embarcadero, que está a los pies de una colina, lo que hace que el sitio sea espectacular. Lo mejor es que además puedes tumbarte a tomar el sol en las barquitas, que aunque no se pueden sacar del embarcadero, se mecen con el agua.

Glencorse

Como el agua está un poco oscura y cubre mucho, nadie se atreve a nadar muy lejos (algo que no critico porque yo soy la primera miedica que solo meto un poco los pies). Además, en algún lugar bajo el agua, se encuentran sumergidos los restos de la St. Catherine’s Chapel, que data del siglo XIII (¡imaginaos que nos chocamos con ella al nadar!). Esta pequeña reserva es además una zona famosa para la pesca de trucha, así que la probabilidad de tocar un pez con el pie mientras nadas en aguas oscuras es también muy elevada (y a nadie le gusta eso).

Glencorse Reservoir

Otro plan que nos gusta mucho es hacer barbacoas en la playa a la salida del trabajo. Este año la verdad es que no hemos hecho muchas, aunque hay que destacar el picnic-express que hicimos en Portobello (la playa más famosa de Edimburgo) los compis de la oficina a la hora de la comida (que reconozco que fue un poco más larga de lo normal, pero la ocasión lo merecía). Jugamos al frisbee, a la pelota y los más valientes hasta metimos los pies hasta pasadas las rodillas. Fue un día estupendo.

Beach Picnic - Portobello

Aunque sin duda, los mejores planes han sido nuestras escapadas de camping por las tierras altas escocesas, ya que hasta ahora todas nuestras experiencias de camping salvaje por Escocia habían estado bastante pasadas por agua. Esta vez decidimos ir los dos solos como una especie de celebración de aniversario por adelantado (lo bautizamos como “earlyversary“) ya que vamos a tener visita de aquí hasta donde alcanza el calendario… Y fue un plan perfecto.

Tay Forest

La primera noche acampamos en Loch Morlich, donde ya habíamos acampado previamente por lo que conocíamos bien la zona. Como llegamos un poco tarde y estábamos muertos de hambre, decidimos preparar una barbacoa antes de montar la tienda… Lo cual fue un error monumental, porque justo cuando empezamos a montar la tienda, llegaron los midgies (los famosísimos mosquitos escoceses conocidos por su microscópico tamaño y su capacidad para picar sin que ningún repelente pueda hacer nada al respecto). Además, como este año estrenábamos tienda, tardamos mucho más de lo normal en montarla, por lo que acabamos con más de 50 picaduras entre los dos (las contamos). Sin embargo la barbacoa mereció la pena, sobre todo los marshmallows de postre. Fue como estar de campamento :).

Fire Loch Morlich

A la mañana siguiente nos despertamos al lado de un lago que parecía de cristal de lo tranquilo que estaba, y con una temperatura increíble, por lo que decidimos retrasar nuestra caminata de la mañana y alquilar un kayak. ¡Fue súper divertido! Además es posible subir remando parte de un pequeño rio repleto de vegetación que hace que parezca que estás en mitad de la selva. Era realmente bonito, además el agua del río era totalmente transparente por lo que se veía el fondo perfecto con las raíces de los árboles, las plantas, los peces… Parecía un manglar.

Loch Morlich

Tras estar remando de un lado para otro algo más de una hora, devolvimos los kayaks y decidimos darnos un baño en el lago para refrescarnos… Como no esperábamos semejante calor, no llevábamos bañadores, por lo que nos tocó improvisar… Borja se bañó con ropa interior y yo con mis pantalones de hacer deporte y una camiseta. Parecíamos unos domingueros totales, pero el baño nos vino fenomenal y por lo que vimos, no fuimos los únicos que tuvimos que improvisar un atuendo para nadar :).

Loch Morlich

Tras ponernos algo seco y las gafas de sol, continuamos nuestro trayecto. Teníamos como objetivo llegar a una montaña que se llama Stac Pollaidh, y que está en la zona de Ullapool (muy al norte de Escocia, en la North Coast 500). Disfrutamos mucho del camino con las ventanillas bajadas, el pelo despeinado, cantando canciones de nuestra época del “insti” y comiendo patatas fritas con sabor a wasabi.

Cuando por fin llegamos, decidimos comer algo más nutritivo que las patatas antes de ponernos a subir al Stac Pollaidh. Comimos como pudimos porque nos vimos rodeados por un ejército de tábanos que no paraba de intentar picarnos… ¡Y lo peor es que nos esperaban muchos más de subida!

Señalando el Stac Pollaidh

El Stac Pollaidh es una montaña de 612 metros de altura. Es una ruta que tan sólo se tarda un par de horas en completar y que ofrece unas vistas espectaculares… Eso sí, hacerla con 27 grados, sin una sombra y recién comidos es un error. Lo sabemos por experiencia. La subida (que os podemos asegurar que no es nada difícil ya que hemos hecho cosas mucho peores) se nos hizo un poco dura. Pero eso no nos paró, acabamos subiendo arriba del todo y disfrutando de las espectaculares vistas que ofrece este pico.

Stac Pollaidh

Tras hacer la digestión y beber todo el agua que llevábamos, nos pusimos en marcha de vuelta al coche, que salvo por unos cuantos resbalones, fue mucho más tranquila y placentera que el camino de ida. Además todos los tábanos habían desaparecido como por arte de magia (hasta que llegamos al parking, dónde estaban todos concentrados). Como la montaña nos había dejado bastante deshidratados (el sol seguía brillando a base de bien), nos bebimos casi todas nuestras existencias de aguas y tuvimos que parar en un cottage por el camino  para pedir a los paisanos que nos rellenasen la cantimplora.

Cute sheep

Tras comer algo más seguimos nuestro camino hasta la que iba a ser nuestra zona de acampada esa noche: Achnahaird Bay. Esta playa fue recomendación de un compañero de la oficina y fue sin duda uno de los highlights del viaje. Lo primero que hicimos nada más llegar fue ponernos nuestros atuendos de playa improvisados e ir directos a la playa. Nunca antes nos habíamos bañado en el Mar del Norte (porque nunca antes había hecho semejante calor) y la verdad es que fue una experiencia inolvidable :). El agua era increíblemente transparente y la arena finísima. De hecho estoy segura que si hubiese habido un par de palmeras en los alrededores, cualquiera podría haber pensado que estábamos en una playa perdida del Caribe.

Medusa Escocesa

El agua no estaba fría como esperábamos y las algas que había en el fondo nos resultaron muy curiosas, pues eran de todos los colores y formas. Vimos alguna que otra medusa, pero por suerte no nos picaron. Tras hacer el tonto corriendo por la playa, decidimos sentarnos un rato a secarnos en el cesped y luego fuimos a montar la tienda (no queríamos esperar a última hora y que nos atacasen los mosquitos como la noche anterior). Dimos una vuelta de reconocimiento por la zona y decidimos montar la tienda aquí:

Campamento Base - Borjami

Tras cenar una ensalada de pasta dentro de la tienda (nada más montarla aparecieron los midgies) decidimos dar una vuelta por el acantilado dónde habíamos acampado para ver el atardecer (a las 10:30 de la noche) , que por cierto, fue espectacular: el cielo estaba de un tono rosa-naranja precioso y el suelo estaba cubierto de unas flores blancas que parecían de algodón. Si no fuera por las pintas que llevábamos cubiertos de arriba a abajo y con una red en la cara para evitar a los mosquitos, podría haber sido un paseo muy romántico.

Atardecer torcido

A la mañana siguiente nos despertamos porque la tienda estaba a punto de ebullición ¡No sabéis que calor hacía! Borja se quiso quedar durmiendo un poco más (pues le tocaba conducir a él) pero yo fui al coche a por la “ropa de bañarse” y luego caminé hasta la playa a refrescarme. Como estábamos en una zona muy remota y no tenía nadie alrededor, decidí hacer algo que no había hecho nunca: Skinny dipping.

Hay que reconocer que el agua estaba helada (mucho más fría que el día anterior). Cuando salí del agua escribí un mensaje a Borja para contarle mi “hazaña”, quién decidió que era muy buena idea y apareció a los pocos minutos.

Tras refrescarnos, desayunar y desmontar la tienda, nos pusimos en marcha, pues teníamos más de 5 horas de coche hasta llegar a casa… Pero teníamos muchas paradas por el camino, la primera de las cuales era en Black Isle, Chanonry Point, donde habíamos estado anteriormente durante nuestro viaje por la ruta NC500, y donde se pueden ver delfines. Esta vez tuvimos mucha más suerte que en nuestro viaje anterior y vimos un montón :).

Delfine

(Aunque no tenemos fotos demasiado buenas a pesar de que una mujer que tenía una cámara como la nuestra con un objetivo súper bueno, nos lo dejó para hacer algunas fotos).

Nuestra segunda parada fue el Tay Forest para hacer una caminata desde la que se veía el Loch Tummel coronado al fondo por el monte Schiehallion, otra de nuestras caminatas pendientes.  El trail en concreto, se llamaba Allean Forest Trail y era muy fácil pero muy bonito a la vez (aunque acabamos asados de calor porque hay una parte que no tiene árboles que te den sombra). Algo muy curioso es que al poco de empezar tienes la oportunidad de ver y entrar en una black house (una casa Hihglander original).

Loch Tummel

Tras terminar la caminata fuimos a re-hidratarnos al pueblo de Pitlochry, donde vimos el partido del mundial en el que Rusia eliminó a España en los penaltis. Tras la derrota, nos dimos un paseo por el pueblo antes de volver rumbo a casa, poniendo así el broche final a un fin de semana espectacular.

De hecho, lo pasamos tan bien que al fin de semana siguiente (aprovechando que el tiempo seguía siendo medianamente bueno) decidimos repetir. Esta vez subimos al Schiehallion.

Schiehallion

Esta montaña que tiene una cota de 1.083 metros y es uno de los munros que se supone más fáciles para subir. La verdad es que la subida es bastante sencilla si estás mínimamente en forma, y tuvimos mucha suerte porque tuvimos durante todo el ascenso pequeños grupos de nubes que tapaban el sol, lo cual lo hizo mucho más llevadero.

Schiehallion

Lo que sí es un rollo es la parte final para llegar a la cumbre, pues es todo un pedregal incomodísimo de andar. Las heladas se han encargado con el paso de los años de romper todas las rocas que dominan la parte más alta de la montaña en miles de trozos irregulares que hacen que caminar hasta el punto más alto sea toda una aventura.

Schiehallion

Cuando llegamos al punto más alto, la temperatura bajó de golpe y un viento bastante fuerte hizo su aparición. Decidimos parar ahí a tomarnos nuestro bocadillo mientras admirábamos otro paisaje escocés que había conseguido dejarnos anonadados.

Tras una bajada que nos dejó más cansados que la subida, y tras un episodio de torpeza absoluta en el que tuvimos que saltar una valla porque no sabíamos abrir una puerta de madera, por fin llegamos al coche, dónde decidimos que haríamos noche una vez en nuestro “hotel natural particular”, el Loch Morlich (no sin antes tomar un helado en el pueblo de Aviemore).

Pitlochry

Mientras montábamos la tienda una vez llegamos al lago, empezaron a aparecer las primeras nubes que auguraban el final de un verano que apenas había empezado, pero que había sido aprovechado minuto a minuto. Las nubes y la lluvia nos dieron una última tregua para hacer una barbacoa con los ya-convertidos-en-tradición marshmallows rodeados de patos que intentaban robarnos la cena.

Loch Morlich

Esa noche no dormimos demasiado bien. Entre el viento que prácticamente desmontó nuestra tienda mientras dormíamos, y una familia rusa que estaba acampada cerca de nosotros y que se pasó toda la noche cantando canciones a grito pelado (incluido el “que viva España”) no descansamos demasiado.

A la mañana siguiente pudimos confirmar con gran tristeza que el verano había llegado a su fin. Las nubes y la lluvia nos acompañaron durante todo el día, aunque eso no nos impidió hacer una de nuestras excursiones (aunque sí de repetir el plan de hacer kayak). Esta vez exploramos un lugar dentro del parque nacional de los Cairngorms llamado Uath Lochan, un paseo muy agradable y muy, muy fácil que ofrece unas vistas espectaculares de las lagunas que lo forman.

Uath Lochan

Y así terminaron los días de más calor que hemos vivido en este país desde que llegamos. De vez en cuando sigue saliendo algún que otro rayo de sol que se asoma tímidamente entre las nubes, pero nada que se pueda igualar a la “ola de calor” que inundó Escocia durante casi 3 semanas y que nos hizo a nosotros, y al resto de los habitantes de esta zona del planeta, las personas más felices del mundo.

Borjami de camping

Y ahora queda lo mejor… Fringe 2018, allá vamos :).

 

 

 

 

 

 

 

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