Por el camino que lleva a Cienfuegos…

La aventura continuaba.

Salimos de casa de Félix y Zoilita en Playa Larga a las 6 y media de la mañana. En vacaciones tendría que estar prohibido levantarse a esas horas… Sin embargo teníamos una buena razón: íbamos a ver aves al Refugio de Fauna Bermeja, un parque natural en la Ciénaga de Zapata, y convenía estar al amanecer para ver el mayor número de especies.

Sin embargo había una cosa con la que no contábamos… ¡los cangrejos también son muy madrugadores! Ese día los cangrejos rojos se habían puesto el despertador a la misma hora que nosotros, y por fin entendimos el terror que generaban los cangrejos entre los taxistas de Playa Larga. Fuimos testigos de una auténtica alfombra de cangrejos en mitad de la carretera.

Cangrejos rojos al ataque

El problema es que al haber tantos, es imposible no pisarlos. Los coches pasan despacito ya que la mayoría de cangrejos se apartan corriendo a la vez que levantan sus pinzas (o “muelas” como las llaman allí) con actitud amenazante. Pero aún así es imposible esquivarlos a todos (de ahí que esa zona huela a una mezcla de mar y marisco un poco pasado bastante desagradable).

Nuestra primera idea fue bajarnos del coche e ir espantándolos poco a poco para que el coche de Aníbal, nuestro taxista, pudiera pasar… Sin embargo no era nada efectivo y los cangrejos volvían a la carretera poniéndose delante del coche una y otra vez… Aníbal nos dijo que era mejor subir al coche y avanzar poco a poco. Para entonces, teníamos ya bastante claro que íbamos a llegar tarde a la observación de aves (pues era un camino de unos 40 minutos y llevábamos más de media hora espantando cangrejos). Aunque fue una experiencia muy curiosa y desde luego uno de los “highlights” de nuestro viaje.

Espantando cangrejos - Cuba

Los cangrejos aparecían en pequeñas “ráfagas” por la carretera. Los conductores se avisaban los unos a los otros de que se aproximaba una “zona de cangrejos” haciendo una forma de pinza de cangrejo con la mano a través de la ventanilla.

Lo que tenía que haber sido un trayecto una media hora, nos costó más de hora y media. Por suerte, cuando llegamos uno de los guías de la reserva de aves nos estaba esperando. La zona era muy bonita, aunque no vimos tantas aves como nos hubiera gustado (gracias a los cangrejos). Además, nada más llegar, nos dimos cuenta de que los cangrejos… ¡habían pinchado una rueda del coche del pobre Aníbal!

Rueda pinchada

Le preguntamos si necesitaba ayuda pero nos dijo que estaba acostumbrado a este tipo de cosas y se ofreció a cambiar la rueda mientras visitamos la reserva de aves. Así que nos fuimos siguiendo al guía para ver las primeras especies que eran un tipo de paloma (perdonad, pero no nos acordamos del nombre). Sin embargo no tuvimos suerte, pues como os hemos dicho, ya era muy tarde y había pasado el amanecer… Así que nos llevaron por otro camino donde pudimos ver alguna especie más, incluidos colibríes (y también escuchamos pájaros carpinteros aunque no pudimos verlos).

Colibrí - Cuba

Lo que más nos gustó sin duda, fue que nos adentramos en la reserva (mientras éramos atacados por miles de mosquitos a los que no parecía molestarles el hecho de que estuviéramos embadurnados en loción anti-mosquitos), hasta llegar a una zona de vegetación espesa muy bonita. Es esa zona había un árbol muerto que estaba hueco (algo bastante normal en un bosque). Sin embargo, imaginad nuestra cara de sopresa cuando el guía “llamó al tronco” como si de una puerta se tratase, y de la parte de arriba salió esto:

Buho - Cuba

¡Fue increíble! Además por el camino vimos todo de tipo de mariposas de colores, libélulas y más aves. Fue una excursión muy bonita. Cuando regresamos al coche, Aníbal nos estaba esperando con una rueda nueva y listo para seguir a nuestro siguiente destino: la cuidad de Cienfuegos.

Senal carretera

Por el camino pasamos por lugares preciosos, carreteras rodeadas de miles de plantas tropicales, pueblos pintorescos  y lo que más nos impresionó: campos de arroz. Lo que nos impresionó de hecho, no fueron los campos de arroz en sí, sino el hecho de que secaban los granos en mitad de la carretera. El arroz ocupaba un carril entero, por lo que el tráfico en los dos sentidos se limitaba a un único carril. Sin embargo cuando dos vehículos se encontraban de frente, los coches circulaban por encima del arroz como si fuese lo más normal del mundo. Muy, muy curioso.

Secando arroz - Cuba

Paramos el coche para observar el arroz (tenemos que reconocer que nunca habíamos visto arroz “fresco” por lo que no pudimos evitar meternos algunos granitos a la boca) y preguntamos a un campesino que estaba vigilando la carretera, qué cuál era el proceso de secado. Nos dijo que una vez recogido el arroz, lo extendían al sol en la carretera con la ayuda de un “chanchán” (una especie de pala de madera) porque era la forma más rápida de secarlo. Lo movían de vez en cuando y se secaba en unas 4-6 horas. El campesino nos contó además que acaba de ser papá pero que su bebé estaba ingresado en un hospital en Cienfuegos… esperamos que haya puesto bien (una cosa de la que presumen mucho los cubanos es de su sistema de sanidad. Todos los servicios sanitarios en Cuba son gratuitos, y además, los médicos tienen fama de ser muy buenos).

Ave Cuba

De camino al coche Yass cogió unos mangos que había en unos árboles al borde de la carretera, ayudado por unos campesinos que le aconsejaron sobre cuáles eran los mejores. Y así, entre granitos de arroz, mangos y música latina, seguimos nuestro camino hasta Cienfuegos.

Cienfuegos 

Fue una pena que no pudimos estar en Cienfuegos tanto como nos hubiera gustado, pero la mayoría de las personas con las que hablamos nos dijeron que Cienfuegos se veía en un ratito.

Cienfuegos

Cienfuegos es la capital de la provincia que lleva su mismo nombre, y está situada a la orilla de la Bahía de Jagua. Su centro  histórico urbano fue declarado  Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 2005. Algo que nos llamó mucho la atención es que daba la sensación de ser una ciudad mucho menos caótica que La Habana, estaba más limpia y mejor cuidada. Tras acordar con Aníbal una hora y un punto de recogida, nos adentramos a pasear por la ciudad.

Teatro Cienfuegos

Antes de hacer nada más, Borja y yo necesitábamos cambiar dinero (algo que debéis tener en cuenta si estáis pensando en viajar a Cuba, es que no es para nada tan barato como lo venden, por lo menos no para los turistas). Cuando llegamos a la CADECA (casa de cambio) había bastante fila, y un hombre que estaba en la puerta intentó cambiarnos dinero de forma un poco sospechosa, por lo que, aconsejados por Yass y Mel, decidimos esperar. Fuimos poco previsores y no nos dimos cuenta que nos habíamos traído desde casa Libras Esterlinas escocesas, que no te las cogen en ningún sitio en el extranjero. Normalmente cuando viajamos vamos al banco y pedimos específicamente libras inglesas, pero la verdad es que está vez se nos pasó del todo. Cambiamos algo de dinero durante la escala en Londres a dólares, pero aún así, íbamos muy, muy justos de presupuesto (de hecho el último día pudimos coger un taxi de vuelta al aeropuerto de La Habana gracias a que Yass y Mel nos dejaron 10 CUC…)

Cienfuegos - Calle Santa Isabel

Sentados a la sombra de un árbol en el suelo del Parque José Martí de Cienfuegos, comimos unos bocadillos preparados por Yass y Mel con el pan que habíamos comprado el día anterior en Playa Larga, rellenos con jamón y mantequilla del desayuno. Después de eso, mientras Yass y Mel tomaban una coca-cola en el bar del teatro Tomás Terry (muy famoso en Cienfuegos), Borja y yo nos fuimos a explorar los alrededores.

Muelle Real - Cienfuegos

Caminamos por la calle Santa Isabel, en la que había puestecitos de artesanía (dónde como buenos turistas nos compramos un sombrero para el sol) y llegamos hasta el Muelle Real, que es una zona muy popular para bañarse, aunque  el agua no estaba muy limpia. Seguimos callejeando y llegamos hasta la calle San Fernando, una calle peatonal donde había algunas tiendas y sitios de comida. Era una calle muy bonita y muy cuidada. Como tampoco teníamos mucho tiempo y teníamos que ir a preguntar a una agencia de viajes cómo se llegaba a la zona de “El Nicho” desde Trinidad, invertimos nuestros últimos minutos de la cuidad recopilando información al respecto y disfrutando unos minutos del aire acondicionado de la agencia.

Calle San Fernando - Cienfuegos

Una vez más, Aníbal nos estaba esperando para llevarnos al destino de ese día: Trinidad. Como Borja y yo íbamos reservando las casas en las que quedarnos como buenamente podíamos (ya que AirBnB no funciona cuando te conectas desde Cuba), llegamos a Trinidad con dos únicas pistas para encontrar la casa donde los alojábamos: una foto de la fachada y el nombre “Hostal el Pucho”. En Cuba las casas particulares están por todas partes, y encontrar una casa de esa forma era como encontrar una aguja en un pajar (lo cual a Aníbal no le gustó demasiado hay que decir). Pero tras preguntar, pasar por calles poco o nada asfaltadas y equivocarnos de edificio un par de veces, llegamos a la casa de Raúl, un alegre mecánico con una casa preciosa llena de terrazas (había por lo menos 4) que ofrecían unas vistas espectaculares de la ciudad.

Con Aníbal

Tras bajar las maletas del coche, tocó despedirse de Aníbal… Si por nosotros hubiera sido, habríamos hecho con él el resto del viaje. Un gran conductor y una gran persona.

Y así, viendo como se alejaba el Rambler azul de Aníbal entre adoquines torpemente colocados, empezó nuestra aventura en la zona de Trinidad.

Zunzuncito Cuba

Dónde quedarse y contactos

En Trinidad os recomendamos el “Hostal el Pucho”, la casa de Raúl. Está a apenas 5 minutos andando de la Plaza Mayor de Trinidad.

Podéis encontrarla en AirBnb o a través de sus datos de contacto:

Más sobre Cuba

Si queréis leer más sobre nuestro viaje a Cuba, no os perdáis nuestros posts:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.